No todas las personas tenemos las mismas necesidades alimenticias, por lo que cuidar tu salud a partir de una dieta correcta y personalizada es esencial.
Si piensas que tu peso no es el adecuado para tu talla lo mejor es consultarlo con tu médico y él te dirá si es así o no.
Si tienes que perder peso, lo primero que debes hacer es evitar las "malas costumbres" sí, el picoteo, tomar demasiada cantidad, repetir plato, no seguir horarios regulares o no hacer ejercicio físico son algunas de ellas.
Si has corregido estas malas costumbres, pero tu peso no disminuye, probablemente el médico te proponga una restricción de calorías adecuada a ti según tu edad, actividad diaria, hábitos, costumbres, etc.
En cualquier caso, estas pautas alimentarias tienen que ser prescritas por un médico especialista y mantener las características de una dieta equilibrada.
Aléjate de las dietas milagro que aparecen en la tele y en redes sociales, con la única referencia de que la haya realizado tal o cual personaje famoso. Estas dietas suelen seguir pautas exageradas que no van a ayudarte a conseguir unos hábitos nutricionales saludables.
Siempre es necesario que las dietas sean equilibradas con un adecuado aporte de verduras, frutas, proteínas y grasas. La mayoría de las dietas que se proponen en las revistas son dietas desequilibradas y excesivamente restrictivas, ya que son bajas en calorías y no siguen ninguna recomendación de las autoridades sanitarias.
Seguro que, por ejemplo, has escuchado hablar de la dieta de la alcachofa, que da a entender que las propiedades de la alcachofa son adelgazantes, es decir, que comiendo sólo alcachofa perderás algún que otro kilo. Esto no es así, la alcachofa tiene unas características, pero no es menos calórica que otras verduras. Si basáramos nuestra alimentación en tomar calabacín, adelgazaríamos igual que tomando alcachofa.