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Además, el nivel de acidez de este flujo vaginal (llamado pH vaginal) contribuye a prevenir posibles infecciones. Por eso, si se altera, puede provocar infecciones, la aparición de sequedad, picor y dolor al mantener relaciones sexuales o al orinar. Lo más recomendable es pedir consejo a tu médico si aparece alguna de estas molestias. en menopausia, por ejemplo, el pH aumenta de forma fisiológica por déficit estrogénico, no siempre por higiene.

En esta etapa, la disminución del flujo vaginal y el envejecimiento de los tejidos favorecen la aparición de infecciones vaginales o urinarias. Para evitarlas, el mejor consejo es que sigas una rutina de higiene saludable como:

  • Aséate una vez al día con agua y jabón neutro o ligeramente ácido (es decir, un jabón pH correcto para higiene íntima es 4,5–5,5) para no romper el equilibrio del pH vaginal.
  • Después de ir al baño, debes limpiarte de delante hacia atrás.
  • Mantener solo el lavado posterior si se desea. después de mantener relaciones sexuales.
  • En la medida de lo posible, usa ropa interior de algodón y evita la ropa interior ajustada o las medias y evitar protegeslips diarios por riesgo de humedad crónica.
  • En el momento del lavado, puedes usar toallitas u otros productos específicos para la higiene íntima. Las toallitas húmedas son ideales para llevar en el bolso y mantener una higiene adecuada fuera de casa cuyo uso ocasional; no recomendadas para uso diario por riesgo de irritación.